viernes, 9 de marzo de 2018

Italia y la pizza

Los italianos llegaron a la ciudad condal a mediados de los años 60 y desde esa época hemos visto como la población procedente del país mediterráneo ha ido incrementando hasta convertirse en el país de procedencia del mayor número de inmigrantes que actualmente tiene la ciudad. Aunque están dispersos por toda Barcelona, encontramos comunidades más grandes en los barrios de Gracia, Ciutat Vella y l’Eixample.

Mapa de una primera búsqueda de pizzerías en la ciudad

Por todos es conocida la cocina italiana, especialmente por la pasta y la pizza. Este post se centrará en analizar los orígenes de la pizza como uno de los más extendidos internacionalmente.

Los orígenes se remontan a la antigua Grecia, que preparaban masas de pan redondas y planas y le añadían plantas aromáticas, ajo y cebolla. Si nos ceñimos a lo que hoy en día conocemos como pizza, nos remontamos al s. XVIII y los barrios más pobres de Nápoles, donde las familias más humildes empezaron a usar el tomate que en ese momento era un alimento marginal en bases de pan y le pusieron queso y se calentaba en hornos hasta que este se fundía.

Tras la Segunda Guerra Mundial, muchos de los soldados estadounidenses que habían pasado tiempo en el campo de batalla en territorio europeo, se habían alimentado de platos europeos, entre los que figuraba la pizza. Una vez acabada la contienda, con la vuelta a su país de origen, empezaron a frecuentar todos aquellos restaurantes italianos de inmigrantes en Estados Unidos, buscando el manjar que tanto les había encandilado. A raíz de eso, aumentó la demanda y la fama de la pizza en ciudades norteamericanas, sobre todo en Nueva York. A nuestros días, llega el barrio Litte Italy, que es la zona del mundo que tiene más pizzerías por metro cuadrado.

Más tarde, también en Estados Unidos, nacieron las primeras franquicias como Shakey’s Pizza o Pizza Hut (1958), que contribuyeron a que la pizza se tornara un plato de fast food al producirlo a nivel industrial para satisfacer las necesidades de todos los consumidores. En el mismo tiempo, los hermanos Calentano, tuvieron la idea de congelar las pizzas y venderlas en grandes superficies de manera que el consumidor debía hornearla en su casa.

Analicemos ahora la presencia de la pizza en los restaurantes de Barcelona. La pizzerías están muy extendidos por toda la ciudad. En este caso veremos la diferencia que se ha producido entre los restaurantes clásicos italianos y los nuevos restaurantes que han querido dar un aire distinto al típico restaurante italiano ya sea a través de su gastronomía o con locales innovadores que se alejan del arquetipo de restaurante habitualUn ejemplo de restaurante tradicional italiano es Pappapomodoro, situado en el Carrer de Josep Pla. Su local tiene una decoración austera que nos recuerda y nos intenta llevar a Italia y su carta está basada en productos clásicos y típicos del país.

Por otra parte tenemos un restaurante cómo Parking Pizza, ubicado en Passeig de Sant Joan que rompe con el concepto de restaurante al tener el negocio en un antiguo parking reconvertido a restaurante con mesas largas de madera y taburetes de cartón. Tiene una carta basada en pizzas con ingredientes novedosos que se alejan de lo que un italiano pondría en una pizza y trata de modernizar el concepto de la misma, como por ejemplo la pizza de brócoli con butifarra y queso pecorino. Con estos dos ejemplos de restaurantes vemos que un producto como la pizza es tratado de maneras muy diferentes debido a su expansión y consumo en todo el mundo y también podemos comprobar cómo ha logrado a través de nuevos sabores e ingredientes llegar a más consumidores y alejarse del concepto de pizza clásico.

 Pizzas de Parking Pizza


Parking Pizza

Podemos ver cómo un producto como la pizza ha trascendido más allá de ser un alimento para convertirse en Patrimonio inmaterial de la Humanidad debido a su elaboración tradicional y sus orígenes, los cuales han pasado de generación en generación convirtiéndolo en un símbolo de Italia que identifica a todo un país. En la ciudad de Nápoles se constituye como un hecho social ya que al haber nacido en los barrios más pobres y humildes ser un profesional de la pizza 'pizzaioli’ impulsa a los jóvenes a evitar la marginalidad a través de sus tradiciones y enseñanzas que han pasado entre generaciones y se ha logrado que Nápoles sea vista como una ciudad llena de cultura y tradiciones arraigadas en el buen hacer de sus ciudadanos.

Hablemos ahora de las pizzas que consumimos en nuestras casas: debido a la industrialización de este plato, normalmente la pizza se consume en forma de congelado y, por lo tanto, se hornea en casa o bien se recurre a las franquicias que ofrecen entregas a domicilio. Es por ello, que vemos como la receta de la pizza queda relegada a un segundo plano, porque aunque algunos amantes de este plato italiano aún preparan su pizza de forma casera, incluyendo la masa de la misma, la mayoría de la población la vincula a fast food. Si quieres probar a hacerla tu mismo, te dejamos con un vídeo de Mikel López Iturriaga que lo explica:




Bibliografía:

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